Academia Luber, tradición, vocación y enseñanza musicaldesde 1978.
Desde 1978, la Academia Luber es un referente en la enseñanza musical, combinando tradición, vocación pedagógica y formación oficial en un proyecto familiar con tres generaciones dedicadas a la música

Nuestros orígenes
Hablar de Academia Luber es hablar de una historia familiar ligada a la música en Burgos desde hace más de cuatro décadas. Una historia construida con vocación, trabajo constante y un profundo compromiso con la enseñanza musical.
Todo comenzó el 28 de octubre de 1978, cuando Lucio Ubierna y Beatriz Riocerezo abrieron una pequeña tienda de instrumentos musicales en la calle Bernardas de Burgos. Aquel primer local, que sigue siendo hoy el corazón de Luber, nació como comercio, pero muy pronto la música pidió algo más.
La demanda de órganos era alta y muchos clientes se encontraban con el mismo problema: tenían el instrumento, pero no sabían cómo utilizarlo. De manera natural, casi inevitable, surgieron las primeras clases de órgano y lenguaje musical, impartidas en una pequeña aula anexa a la tienda. Órganos de doble teclado y pedalera, como los de toda la vida, fueron el punto de partida de lo que acabaría convirtiéndose en una academia de música.
El proyecto creció, se ampliaron los espacios y las especialidades, guitarra, piano, solfeo y otras asignaturas, y, con el tiempo, la enseñanza pasó a ocupar un lugar central dentro de Luber. En 1992, la academia logró el reconocimiento como centro oficial de enseñanza musical reglada, un hito que marcó un antes y un después en su trayectoria.
Desde entonces, Academia Luber es el único centro oficial en Burgos, junto al Conservatorio, que imparte enseñanzas elementales regladas de música, con la misma validez académica. Un reconocimiento que avala la seriedad, el rigor pedagógico y la calidad del trabajo realizado durante décadas.

Una academia, una familia
Luber no es solo una academia: es una empresa familiar en la que ya conviven tres generaciones dedicadas a la música y a la enseñanza. Los hijos de los fundadores crecieron entre instrumentos, partituras y aulas, y hoy son sus propios hijos quienes continúan el legado.
Para muchos de ellos, la academia fue desde siempre un lugar de aprendizaje, estudio y convivencia, hasta convertirse, de forma natural, en su proyecto profesional. Esa continuidad generacional es una de nuestras mayores fortalezas: conocimiento transmitido, experiencia acumulada y una manera de entender la enseñanza musical basada en la cercanía, la exigencia bien entendida y el acompañamiento personal del alumnado.

Nuestra filosofía
En Academia Luber creemos en una enseñanza musical sólida, humana y adaptada a cada alumno. Apostamos por una formación rigurosa, pero también por disfrutar del proceso, por despertar la sensibilidad artística y por hacer de la música un espacio de crecimiento personal.
A lo largo de los años hemos sabido adaptarnos a los cambios, incorporando nuevas ideas, actividades formativas y clases magistrales que mantienen viva la academia en un mundo cada vez más digital. Frente a la inmediatez y la uniformidad, defendemos el valor del trato directo, del aprendizaje artesanal y del tiempo dedicado a hacer bien las cosas.
Más de 40 años enseñando música en Burgos
Desde 1978 hasta hoy, Academia Lúber ha formado a generaciones de músicos en Burgos. Algunos siguieron un camino profesional, otros encontraron en la música una pasión para toda la vida. Todos, sin excepción, forman parte de nuestra historia.
Seguimos mirando al futuro con los pies en la tierra, la misma ilusión de siempre y un compromiso intacto con la música y la enseñanza.
